Rinoplastia

Se trata de intervención quirúrgica que intenta resolver los problemas estéticos de la nariz ,como la giba ósea, el hueso que sobresale del dorso de la nariz, las desviaciones hacia la derecha o izquierda de la totalidad de la nariz y las malformaciones congénitas como las secuelas del labio y paladar hendido y otros factores genéticos y las adquiridas en la vida por traumatismos y enfermedades.
Cuando se busca exclusivamente corregir una desviación del tabique u obstrucción por tensión excesiva, nos estamos refiriendo a una septoplastia. Existen otras estructuras dentro de la nariz, cornetes y válvulas nasales o la propia mucosa inflamada entre otras, cuyas alteraciones congénitas o adquiridas pueden contribuir o ser la causa de la obstrucción. A pesar de que éste último es un procedimiento diferente, ambas operaciones, rinoplastia y septoplastia pueden realizarse en el mismo acto operatorio en la mayoría de los casos. La cirugía que incluye ambos procedimientos se denomina septorrinoplastia o rinoplastia funcional.

TIPOS DE RINOPLASTIA

  • Rinoplastia cerrada: Es la más utilizada, ya que no suele dejar cicatriz visible. Se accede mediante las fosas nasales, de manera que el cirujano tiene acceso a la mayoría de las zonas problemáticas.
  • Rinoplastia abierta: Es una intervención más laboriosa se realiza una incisión en la zona media de la nariz, con el fin de dejar los huesos y cartílagos más accesibles. Por regla general se recomienda para casos de pacientes más complicados, o segundas operaciones.

POSTOPERATORIO
Una vez realizada la intervención es necesario mantener unos cuidados postoperatorios para disminuir el tiempo de recuperación postquirúrgica.

  • Al término de la operación, el paciente sale de quirófano con un leve taponamiento nasal y con una férula que cubre su nariz. En los primeros días pueden presentarse edemas y hematomas en las zonas cercanas, particularmente en los párpados. El taponamiento nasal se retira al tercer día. La férula de plástico que cubre la nariz se retira al cabo de una semana.
  • Durante los primeros días tras la intervención, el paciente debe mantener un reposo relativo, en posición semi-sentado, ingiriendo abundantes líquidos (debido a la sequedad oral que produce la respiración oral).
  • El médico le indicará los analgésicos y antibióticos que debe tomar si fueran necesarios. La alimentación puede ser normal según la tolerancia del paciente.

Es posible operarse cuando se ha terminado el proceso de osificación de los huesos de la cara, normalmente entre los 15 y los 17 años. No obstante siempre es mejor esperar a la mayoría de edad antes de tomar la decisión de operarse.
El resultado es visible al retirar el yeso a los diez días, ya que la nariz tendrá una forma correcta y lo suficientemente buena para hacer una vida totalmente normal, pero el resultado definitivo, en lo que a detalles se refiere, precisará de un tiempo mayor, por lo general unos seis meses.