Otoplastia

Las orejas prominentes hacen referencia a la deformidad más frecuente del pabellón auricular.
Se presentan en aproximadamente el 5% de la población . Esta deformidad crea complejos psicológicos en niños y adultos y se presenta generalmente en forma bilateral.

PROCEDIMIENTO QUIRÚRGICO
En los métodos tradicionales el cirujano realiza una incisión detrás de la oreja para exponer y remodelar el cartílago. Ahora existen nuevas técnicas para la otoplastia sin incisiones y simplemente se utilizan suturas permanentes que se colocan tras la oreja bajo la piel para ayudar a mantener la nueva forma de la oreja en su lugar.
Este procedimiento quirúrgico no mejora la audición del paciente, pero si su autoestima. La duración estimada de la intervención es de entre 1-2 horas, siempre con variabilidad individual. Si el niño es pequeño, el cirujano plástico le recomendará realizar la intervención bajo anestesia general. Para niños mayores y adultos, se empleará anestesia local asociada o no a sedación, de
manera que esté despierto durante la cirugía, pero relajado. No requiere hospitalización en la mayoría de los casos, por lo que el paciente puede a volver a casa unas horas después de haber realizado la operación.

POSTOPERATORIO
La mayoría de los pacientes, niños y adultos, se encuentran bien a las pocas horas de la cirugía.

Se coloca un vendaje alrededor de la cabeza nada más finalizar la cirugía o una banda elástica. Las orejas pueden doler un poco los primeros días, pero se alivia fácilmente con la medicación preescrita por el cirujano.
En pocos días se cambia el vendaje por uno más ligero parecido a una cinta de pelo. Es importante seguir las instrucciones de su cirujano plástico respecto al uso del vendaje, sobre todo por la noche. Debe evitarse durante el primer mes cualquier actividad en la que puedan doblarse las orejas.
La mayoría de los adultos vuelven al trabajo a los 5 días de la cirugía; los niños vuelven al colegio en unos 7 días, siempre y cuando tengan cuidado con las actividades físicas.