Mentoplastia

La mentoplastia o cirugía del mentón es una intervención quirúrgica rápida y sencilla que ofrece resultados estéticos increíbles sobre la barbilla o mentón, siendo una de las cirugías más comunes.
Según las necesidades estéticas del paciente se aumenta, disminuye o remodela
tridimensionalmente el tamaño del mentón, mejorando uno de los rasgos más importantes de la cara. Esto puede conseguir que un mentón poco definido aumente hasta conseguir dar más fuerza a su personalidad, o bien que un mentón excesivamente prominente se reduzca suavizando sus facciones. Así mismo se pueden corregir asimetrías faciales mediante un procedimiento sencillo.

INDICACIONES
Los mejores candidatos para la mentoplastia son las personas que desean mejorar, pero no perfeccionar su apariencia. Si usted está físicamente saludable, es psicológicamente estable y realista en sus expectativas, entonces podrá ser un buen candidato.
La edad también ha de tenerse en consideración, pudiendo ser preferible no operar en jóvenes entre los trece y los quince años, esperando hasta que hayan terminado su desarrollo alrededor de los 14-15 años para las chicas y un poco después para los chicos.

PROCEDIMIENTO QUIRÚRGICO
La mentoplástia es un procedimiento que se puede realizar de dos maneras. La primera y más sencilla es la colocación de una prótesis de un material sintético , mientras que en la segunda forma se realiza la modificación de la estructura del mentón mediante una pequeña osteotomía, procedimiento que no necesita prótesis, solo una pequeña placa de titanio para estabilizar temporalmente la modificación del hueso.
Generalmente, la mentoplastia se realiza en más o menos una hora aunque es variable según la complicación de la intervención en cada paciente.
El procedimiento debe llevarse a cabo en un hospital o clínica bajo anestesia general o, en casos en que el cirujano lo considere más adecuado, con anestesia local más sedación.
El resultado final va a depender de la estructura facial del paciente

POSTOPERATORIO
Durante las primeras 24 horas, puede notar la cara un poco inflamada y dolorida, de manera que se recetará una pauta de analgésicos para evitar cualquier molestia derivada de la cirugía. La mayor parte de la inflamación o coagulación debe desaparecer en aproximadamente dos semanas.

La mayoría de los pacientes de una operación de mentoplastia pueden realizar sus tareas normales en uno o dos días, sin embargo, pasarán algunas semanas antes de que usted se recupere completamente.
Su cirujano le dará instrucciones más específicas sobre cómo continuar gradualmente con sus actividades normales, evitando un mínimo de 3 semanas actividades fuertes, y con especial cuidado en la higiene diaria.
Hay que tener en cuenta que una leve inflamación podría estar presente durante algunos meses, de manera que los resultados definitivos se apreciarán un año tras la cirugía.